Me traigo aquí un trocito del artículo de Lina en su blog crianza creativa... porque aporta mucha luz en tan pocos renglones.

La reacción clásica del adulto al miedo del niño, es la ira, uno de los demonios que ansia ser amado. “Ámale cuando creas que menos lo merece porque es cuando TU mas lo necesitas” y estarás apartándole inmediatamente del miedo.
Esta es la manera de mostrarle que En Verdad no hay nada que temer y no con técnicas artificiales de programación cerebral, ninguna técnica de crecimiento personal o pensamiento positivo debe ser puesta en la mente de un niño para apartarle de sus miedos {ni para ningún otro fin}, con tu palabrería te apegas a tu ego y alimentas la falsa idea de protección, pero le apartas inmediatamente de su percepción natural, de su intuición, de si mism@."
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