sábado, 8 de mayo de 2010

Sangro, pero no muero



“Provengo, del útero universal
sangro pero no muero
Y en un infinito ciclo de vida-muerte-vida
sangro pero no muero
Resurjo
sangro pero no muero
El fluido es la llave de la morada oscura
sangro pero no muero
Donde se gesta, la mutación”
Isa Sanz


“No pasa nada”, “no lo notas, no lo notan”, “no te enteras”, …
Durante siglos la menstruación ha sido un estigma y un tabú y en la actualidad, la sociedad, la industria y la medicina que rentabilizan todos los procesos naturales femeninos, se han encargado de ayudarnos a que seamos totalmente indiferentes a ella. Ya no nos dicen que es impura, pero los mensajes son que mejor cuanto más lejos, como si no existiera.
En ambos casos nos engañan, porque sí existe y puede ser una aliada y no una enemiga.
Dos excelente libros para informarnos del potencial holístico de la menstruación son “Cuerpo de Mujer, sabiduría de mujer” (páginas de la 141 a 205) de la Dra. Northrup de quien hablamos aquí y “Luna Roja” de Miranda Gray, y si queremos ser más visuales, la obra de Isa Sanz es un ejemplo del nuevo movimiento que está desempolvando y recuperando la sabiduría ancestral de la energía femenina empezando con la reconciliación con nuestra menstruación, la única sangre derramada de manera natural por el cuerpo, en palabras de la artista.
Isa Sanz (1973) es experta en fotografía, arte y diseño, y en una reciente exposición en Valladolid presentó su trabajo “Sangro pero no muero” compuesto por 15 fotografías de gran tamaño y 2 vídeo-declaraciones acompañadas como paisaje sonoro de la música electrónica experimental de Ivan Subotnik.
Isa Sanz es una exploradora del universo femenino y nos habla de femineidad, identidad y espiritualidad unidas de una forma nueva.
En la muestra la vemos a ella misma con sangre entre sus manos para simbolizar que “las mujeres hemos estado desconectadas de nuestra esencia, que está unida a una capacidad creadora innata”.
Isa Sanz empezó a dar forma artística al tema de la menstruación de forma tímida y después de profundizar en lecturas y experiencias, en “Sangro, peor no muero” la sangre menstrual no se esconde y es la protagonista exclusiva. Muchos lo habrían considerado hace décadas, y tal vez ahora, como escandaloso o de mal gusto, pero aquí la menstruación se exhibe con orgullo y belleza.
En vez de tabú, ocultarla con tampones y con el olor de las nubes, en estas foto aparece magia, fuerza, naturalidad, simbolismo de vida y muerte y lazo de unión entre las mujeres. La autora quiere remarcar el vínculo que nos hace “hermanas de sangre“.
Abajo podemos contemplar más fotos de la exposición y percibir el gran cambio de actitud y de enfoque en la mirada de la menstruación.
Ojala esta exposición llegue a más ciudades y países para que se vayan eliminando los antiguos y modernos tabúes y para ayudar a sanarnos a nosotras y al mundo con el redescubrimiento de la menstruación y sus dones.
No hay nada que temer. Sangro pero no muero…

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